Evita accidentes conduciendo por culpa del sol

El verano está asomándose y ya estamos comenzando a disfrutar de días más soleados con más horas de luz en cada jornada. Sin embargo, con su llegada también vienen las complicaciones. Los rayos del sol pueden afectar negativamente a la visibilidad de los conductores ya que, reflejan y deslumbran a quien va al volante, impidiendo incluso que vea bien durante algunos segundos.

Las situaciones más comunes son las siguiente:

Túneles: Al salir del túnel puedes sufrir un momento donde tu visibilidad es nula por el contraste lumínico.

Reflejos: En fachadas de edificios o en las lunas de otros vehículos el sol también puede provocar que tengas una ceguera inesperada.

Por la espalda: Los retrovisores también te pueden deslumbrar cuando reflejan la luz que llega desde atrás, ya sea del sol o de otros vehículos con los faros mal regulados.

Para evitar que la luz del sol te perjudique cuando conduces, la Dirección

General de Tráfico ofrece los siguientes consejos:

Gafas de sol: El uso de gafas de sol polarizadas y con cristales de color azulado son recomendables cuando se conduce con el sol de cara.

Parasoles: Te funcionan para momentos puntuales de gran deslumbramiento.

También puedes colocarlas sobre la ventanilla de la puerta para evitar los deslumbramientos laterales.

Paradas de seguridad: La exposición prolongada a esas condiciones aumenta la fatiga visual, por eso te recomendamos que si es necesario realices paradas para poder descansar.

Cristales limpios: La suciedad produce un efecto difusor que multiplica el deslumbramiento, además de reducir notablemente el campo visual y la visibilidad para el conductor.

Reduce la velocidad: El exceso de velocidad añadido a la visibilidad reducida forman una combinación que pueden causar accidentes de tráfico.

Fuente: 20 Minutos